¿Qué es un título atractivo?
- Nat Nonsanti
- 23 abr 2022
- 2 min de lectura
Actualizado: 28 oct 2024

Mientras me dispongo a visualizar mi trabajo artístico de años, la primera invitación que recibo de la plataforma es la de crear un título atractivo. Gallardo, simpático, bello... Perturbador, hechicero, cautivador. Me invade una reflexión en la que me sumerjo, y cual torbellino nebuloso aterrizo en las orillas de la estética visual. Inmediatamente acudo al salvavidas de mi teléfono inteligente. En un desliz automático de mi dedo pulgar abro la cámara, la giro hacia mí y... Me saludan mis ojeras acompañadas por el coro del frizz, siempre irreverente, de mi cabellera leonina. Ya lo decía mi abuela: Lo que mata es la humedad. Precisamente, en estos momentos se registra en la Ciudad de Buenos Aires, un 72%. La Ciudad. La estética visual de esta, mi ciudad. He vivido en varias, he visitado otras tantas, pero como esta... Ninguna. Y entonces peleo contra mi lado cursi, tratando de escapar del brillo cautivador de Buenos Aires. El porte gallardo en el paso agitado de sus caminantes que, como diría el tango: compadre... retazo de bacán. Es que a la vuelta de cada esquina, una se tropieza con personajes de películas, que se han fugado de la pantalla. Ahora que lo pienso, Woody Allen, sin duda alguna debe de haberse inspirado en Buenos Aires para escribir La rosa púrpura del Cairo. Nostálgico film de los ochentas, por donde se suturan las costuras de la realidad. Una realidad perturbadora, si como yo, se respira y escribe a la vera de un quinto piso al frente, sobre la calle Montevideo. Sin soslayar, que la vivienda en cuestión, se destaca por su vista hechicera a la Plaza Vicente López; por las voces simpáticas de los niños en los toboganes y las hamacas; y ni qué decir, por el típico resoplido del freno de los colectivos porteños que me cautivan. Como la belleza del sonido de un acordeón, cuando me acaricia lejos de esta... Mi ciudad. Es que Buenos Aires tiene ese... ¡Qué sé yo! Como la respuesta sincera al título de la primera entrada en este blog.
Nat Nonsanti, 22 de abril de 2022.



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